Todos los días, el sultan le repetia a su hija Jasmin
que ya tenia edad para casarse y asi poder continuar
ella en el trono.
---Cierta vez, como ya estaba cansada de repetirle a
su padre que solo se casaria por amor, la princesa se
despidió de su mascota y amigo el tigre, y se escapó
del palacio.
Cuando estaba caminando por el mercado del pueblo,
vió a un guardia que arrestaba al joven Aladdín porque
se lo habia pedido el visir Yafar.
--¡Suéltalo! -dijo Jasmin-,
¡Es orden de la princesa!Pero el guardia no creyó
lo que ella le decía y encerró a Aladdín y a su mascota
el monito Abú en un calabozo.
Allí se le acercó el visir Yafar, disfrazado de anciano para
proponerle algo muy peligroso.
---Te ayudaré a escapar-- le dijo Yafar--, pero debes traerme
la lámpara mágica que está en una cueva muy misteriosa,
escondida en el desierto.
Aladdín encontró una alfombra mágica que le dijo donde
estaba la lámpara.
Y una vez que halló la lámpara, se puso a frotarla para quitarle
todo el polvo que tenía, inmediatamente
al frotarla apareció
un genio gigante. |