Para un cutis delicado:
La inocencia.

Para suavizar las arrugas:
La sonrisa.

Como un hermoso rubor:
La modestia.

Como un delicado perfume:
La prudencia.

Como espejo:
La humildad. 

Para labios atractivos:
Habla con palabras amables.

Para ojos adorables:
Busca lo bueno en las personas.

Para una figura esbelta:
Comparte tu comida con el hambriento.

Para un cabello hermoso:
Deja que un niño pase sus dedos
a través de ellos una vez al día.

Para un buen adorno:
El amor.

Como buena base:
Ser una hija de Dios.

Para el porte:
Camina con el con la seguridad
de que el Señor Jesús nunca te dejará sola.

 

Las personas, aun más que las cosas tienen
que ser reafirmadas, renovadas, revitalizadas,
reclamadas, y redimidas;

Nunca pases por encima de nadie.

Recuerda, si alguna vez necesitas una mano
que te ayude, la encontrarás en esa hermana
o amiga que te quiere.

A medida que envejeces, descubrirás que
tienes dos manos, una para ayudarte,
la otra para ayudar a los demás.

La belleza de una mujer no está en las ropas que usa,
la figura que ella tiene, o la forma que peina su pelo,
la belleza de una mujer debe verse
en el interior de sus ojos,
porque esa es la puerta al corazón,
el lugar donde habita el amor.

La belleza de una mujer no está en su rostro,
la verdadera belleza en una mujer
esta reflejada en su alma.

El cuidado que amorosamente da, la pasión
que ella muestra, y la belleza de una mujer
solo crece con el pasar de los años!

Si envías esto a otra mujer, algo bueno pasará....
quizá comprenda lo hermoso que es ser mujer.

      Dios dice:

Engañosa es la gracia; y vana la hermosura,
la mujer que teme a Dios, esa será alabada.  
  ~Proverbios. 31:30~

            

      *Creada con amor*