Queridos
Nietos
Deseamos dedicar esta
página
con
todo
amor,
en
homenaje
a
vuestra
próxima
boda,
el
18-12-2004.
Es
inmensa
la
alegría
de
ver
la
continuidad
de
nuestros
hijos,
es
por
ello
que
estamos
agradecidos
a
Dios
que
nos
permite
vivir
y
disfrutar
estos
maravillosos
momentos.
Queremos
dejarles
algunas
reflexiones
como
recuerdo
de
este
paso
tan
importante
que
es
el
principio
de
muchos
otros
que
daréis
en
el
recorrido
de
vuestra
vida,
y
estamos
plenamente
seguros
que
seréis
acompañados
siempre
de
la
mano
de
nuestro
Amado
Señor
y
Salvador
Cristo
Jesús.

Sabemos
que
son
vuestras
las
palabras
de
estos
maravillosos
salmos
que
se
encuentran
en
la
Biblia
La
Palabra
de
Dios.
Nosotros
aguardamos
al
Señor:
Él
es
nuestro
auxilio
y
escudo;
con
él
se
alegra
nuestro
corazón,
porqué
en
su
santo
nombre
confiamos.
Bendecimos
al
Señor
en
todo
momento,
su
alabanza
estará
siempre
en
nuestra
boca;
nuestra
alma
se
gloria
en
el
Señor.
Proclamad
con
nosotros
la
misericordia
del
Señor,
ensalcemos
juntos
su
nombre.
Nosotros
consultamos
al
Señor
y
él
nos
respondió,
y
nos
libró
de
todas
nuestros
temores.
La
misericordia
del
Señor
dura
por
siempre
sobre
aquellos
que
le
temen.
Bendice
alma
mía
al
Señor,
y
todo
mi
ser
su
santo
nombre.
Bendice,
alma
mía
al
Señor,
y
no
olvides
ninguno
de
sus
beneficios.
El
Señor
es
compasivo
y
misericordioso,
lento
para
la
ira
y
rico
en
clemencia.
Como
un
padre
siente
ternura
por
sus
hijos,
siente
el
Señor
ternura
por
sus
fieles.
La
misericordia
del
Señor
dura
por
siempre,
su
justicia
pasa
de
hijos
a
nietos:
para
los
que
guardan
sus
mandamientos.
Dichoso
quien
teme
al
Señor
y
ama
de
corazón
sus
mandatos.
Su
linaje
será
poderoso
en
la
tierra,
la
descendencia
del
justo
será
bendita.

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