David era un pastorcito israelita, que tenia mucha  fe en Dios; cada noche tocaba su arpa y le cantaba al rey Saúl.

Los israelitas estaban en guerra, con los malvados filisteos.

Un Filisteo, llamado Goliat, era muy,
muy grande y muy malo.

Durante cuarenta días, desafió a todo el ejercito de Saúl.

___¡Vengan a pelear conmigo!___decía___

¡Nadie puede vencerme!

David decidió pelear contra Goliat, aunque no soy  grande ni fuerte__dijo__

Dios me ayudará a vencer al gigante. 

¡El nos salvará!

Goliat se rió de David, y quiso asustarlo con su espada, pero David sacó su honda y una piedra.

Estaba seguro que Dios lo iba a ayudar.

Con la pequeña piedra mató al gigante Goliat.

¡David ganó la batalla!

Una vez más, Dios trajo la paz a todos los israelitas.


 
  *Creada con amor*