La niña tenia razón:
Cierta señora cristiana, pero no piadosa, se ocupaba de limpiar
el polvo
de los libros de su biblioteca, cuando su hijita tomó un ejemplar
de la Santa Biblia.
---Déjalo...le ordenó la madre, es el libro de Dios; no es un libro
para niños.
---Al día siguiente, no encontrando a la pequeña por ninguna parte
de la casa,
la halló al fin sentada sobre la alfombra de la biblioteca,
con el libro sobre sus rodillas.
---¿Otra vez?---le gritó la madre.
¿No te dije que no es para ti?,... que es el libro de Dios.
La niña la miró fijamente y al fin contestó:
---Pués...mamita....si es suyo y no lo leemos...
¿porque no se lo devolvemos? |