Con la llegada de cada uno de los nietos,
sentimos
que es como recibir el premio mayor, la medalla de oro en
la carrera de nuestra vida.
No existe mayor honor que ver a nuestros hijos tener los suyos,
y sentir que se extiende aún nuestra propia existencia.
Deseo decirles a mis cinco soles, que cuando
llegaron
a nuestra vida, nada ha sido igual,
todo ha cambiado
para nuestro gozo.

Quiero decirles a mis nietos que, convertirse
en abuela es algo maravilloso:
Es volver a vivir,
Es volver a recordar,
Es volver a sentirse joven,
Es volver a sentirse útil.
Es volver a renovar el amor.
Amo estos días que Dios me da para vivir disfrutando
el ser abuela, compartiendo sus alegrías, sus tristezas, sus triunfos,
sus fuerzas,
sus debilidades, sus progresos,
sus estudios, sus diversiones.
Es por ello que no existe algo mas hermoso
que compartir todo lo que ellos representan.
¡Que alegría me da el caminar al lado de cada
uno de ellos, con la sola responsabilidad de
amarlos con todo el corazón!.
No podré acompañarles en todos los tramos
de sus viajes,
pero mi amor irá con ellos
pidiendo la bendición de Dios
para cada uno de sus pasos.

Hoy he preparado un bolso muy grande
lleno de consejos que deseo dejarles
a cada uno de ellos.
1º Nunca deben olvidar que Dios les ama
con amor eterno, y que deben obedecerle
para que les vaya bien en la vida.
2º Que la palabra de Dios (La Biblia) es
lámpara a sus pies y lumbrera a sus caminos.
3º Que el principio de la sabiduría, es el
temor a Jehová.
4º Que nunca se aparten de ellos, la
misericordia y la verdad.
5º Que honren a su padre y a su madre, para
que les vaya bien y sean de larga vida sobre
esta tierra.
6º Oye a tu padre, a aquel que te engendró;
y cuando tu madre envejeciere, no la desprecies.

Y también he preparado otro bolso, aún más grande
lleno de regalitos hechos
con amor.
1º Les regalo mi amor hasta que Dios me
llame a su presencia.
2º Les regalo la paciencia para que puedan
alcanzar todos vuestros planes y sueños,
que muchas veces hay que esperar, hasta que
Dios disponga que es lo mejor para vuestra vida.
3º Les regalo las ilusiones, que fueron mías
y que han sido de grande bendición al verla
en su mayor parte cumplidas.
4º Les regalo la alegría de saber que Dios ama
a sus hijos y quiere lo mejor para ellos, esto me
lo enseñaron mis abuelos y luego mis padres,
y pude enseñárselos a mis hijas y con todo amor
ahora a ustedes.
5º Les regalo nuestro hogar, para que
puedan refugiarse en el todas las veces
que sea necesario, para un beso, una caricia,
un apretado abrazo, o tal vez.........
un experimentado consejo.
6º Les regalo el amor mío y de toda la familia
para que se sientan seguros y disfruten cada
minuto que podamos pasar juntos.
Tengan presentes que mi amor, mi comprensión,
mi consejo, mi oído, mis pies y mis brazos,
están siempre con ustedes hasta que Dios lo disponga.
Les amo con todo el corazón, y quiero
decírselos continuamente, porque han sido
la luz y la alegría de cada día de mi vida.


