I
La primicia de tus atenciones deben ser para tu pareja;
no te entregues al trabajo y olvides a tu pareja, ni te entregues
a los hijos y olvides igualmente a tu pareja.

II
Trabajad todo lo que necesites para mantener dignamente el hogar; pero no amontonéis, ni sirváis al dinero; servíos del dinero.

III
Tened en cuenta que sois iguales en vuestra dignidad humana
y cristiana; pero no olvidéis que funcionáis de diferente manera
en vuestra mente y en vuestro corazón.

IV
No olvidéis que con la boda nace una nueva familia a cada uno; cumplid con ella como con la vuestra.

V
Tened presente que, si al casaros, os aceptasteis tal y como sois, esto no os dispensa de corregiros todos los días.

VI
Que nada escondas en tu interior: DIALOGAD.

VII
Buscad la felicidad; pero buscadla dentro del hogar.

VIII
Cuando la tentación se cruce en vuestro camino,
mirad siempre a tu Padre Celestial,
de donde viene tu socorro.

IX
Recordad que Cristo fue invitado por vosotros a vuestra boda
y a vuestro hogar para siempre.

X
Respetaos mutuamente, eso cultiva aún mucho más el amor,
nunca olvidéis el orden en que fuisteis formados.
El esposo cabeza del hogar, y la esposa su compañera.



"Y creó Dios al hombre a imagen suya,
a imagen de Dios lo creó, y
los creó macho y hembra;
y los bendijo Dios diciéndoles: procread y multiplicaos,
y henchid la tierra; sometedla y dominad sobre los peces del
mar, sobre las aves del cielo y sobre los ganados y sobre todo cuanto
vive y se mueve sobre la tierra" (Génesis 1: 27-28).

"Glorioso y Maravilloso Dios"

*Creada con amor*