Felix María Samaniego

 

Es voz común que a más del mediodía
en ayunas la zorra iba cazando.

Halla una parra, quedase mirando
de la alta vid el fruto que pendía.

Causábale mil ansias y congojas
no alcanzar a las uvas con la garra,
al mostrar a sus dientes la alta parra
negros racimos entre verdes hojas.

Miró, saltó y anduvo en probaduras;
pero vio el imposible ya de fijo.
Entonces fue cuando la zorra dijo:

"¡No las quiero comer! ¡No están maduras!"

 


Moraleja:

No por eso te muestres impaciente
si se te frustra, Fabio, algún intento;
aplica bien el cuento
y dí: ¡No están maduras!, frescamente

 

*Creada con amor*