
| Se para ti mismo, un crítico severo. No critiques a los enemigos que a lo mejor aprenden Si nosotros somos tan dados a criticar a los demás, Irritarse por una crítica es reconocer que se ha merecido La murmuración se parece al humo, se disipa pronto, La sociedad liberal se paraliza si deja de ser autocrítica. Los espíritus mediocres condenan generalmente todo No hables mal de nadie cuya carga no hayas llevado a cuestas. Antes de censurar, siempre habría que ver si no se puede disculpar. Ningún escritor joven desea tanto la crítica constructiva Aprobarlo todo, puede ser ignorancia, La cosa más difícil es conocernos a nosotros mismos, Ordenar bibliotecas es ejercer, de un modo modesto Siempre se debe preferir la acción a la critica. Por natural inclinación, todos nos mostramos más Es querer atar la lengua a los maldicientes, lo mismo El que quiera ser el centro de una reunión, mejor que Los periodistas deben criticar, pero no azotar a nadie. Criticar a los demás es muy fácil, pero es muy difícil La crítica literaria suele proceder de un déficit de amor Antes de censurar, siempre habría que ver si A veces, el arte está en los críticos. Estos inventan el arte. La mejor crítica es la que no responde a la voluntad de ofensa, Uno está tan expuesto a la crítica como a la gripe. Ningún crítico es más capaz que yo de percibir Si nosotros somos tan dados a juzgar a los demás, Lo que hacemos no es nunca comprendido, y siempre La gente te pide críticas, pero en realidad sólo quiere halagos. La herida causada por una lanza puede curar, ¿Qué dice la palabra de Dios? El que encubre el odio es de labios mentiroso; El que refrena sus labios, es prudente. |