Tiene la vista cansada,
        como cansado el andar, 
        y ya se empieza a encorvar
        por los años agobiada:
        su cabecita plateada,
        que termina en un rodete,
        la peina tirante y fuerte,
        apenitas levantada.

        Visita que hace a la nuera,
        es visita de inventario;
        abre roperos y armarios
        y en todos lados husmea
        y la nuera que la espera
        esconde lo que compró
        porque peso que gasto
        origina una pelea

        A los yernos los defiende
        de las quejas de las hijas:
        que nunca han sido prolijas
        que al marido no lo atienden
        y el otro, que no la entiende
        se queda lo mas contento
        y no sabe que por dentro
        la abuela lo compra y vende

        Esta lista a cualquier hora
        a defender a sus nietos,
        que siempre salen absueltos
        con tan buena defensora,
        “porque los hijos ahora,
        se olvidan de lo que fueron”
        y al contar lo que le hicieron
        pasa a ser acusadora.

        Después, saca unas monedas
        que tiemblan entre sus dedos
        pero, al oír “caramelos”
        vuelve a cerrar la cartera,
        y mientras todos esperan,
        a los padres les pregunta.
        ¡como a sido la conducta
        de una semana entera!

        Entonces, viene el revuelo,
        y al que dijo “la palabra”
        se le dibuja en la cara
        la “ve corta”de un puchero
        y llora con desconsuelo,
        pero entonces, la abuelita
        le suena la naricita
        con la punta del pañuelo

        Y se queda a almorzar
        quieren estar a su lado,
        y hay que comer apretados
        por no oírla rezongar
        y para desautorizar
        lo que la madre contó
        todo el mundo termino
        la sopa sin protestar.

        ¡Abuelita cachacienta,
        que por riguroso turno
        vas visitando ese mundo
        que comprende tu existencia:
        tu disculpable impaciencia
        la justifica tu edad:
        es la vida que se va
        con su carga de experiencia

        Cuando veo tu figura
        siempre vestida a la antigua,
        que al bostezar te santiguas
        con tu creyente ternura
        me siento mas criatura
        y sin saber,¡abuelita!
        me dejas la monedita
        de tu infinita ternura.



         
         
         

        *Creada con amor*