Parado contra la esquina,
        en posición de descanso;
        en la vidriera hay garbanzos,
        arroz y azúcar molida.
        Un cartel que le dio vida,
        donde la lluvia al caer
        sólo nos dejaba leer:
        “MACEN Y CHO DE BEBIDAS”

        Una cortina a la entrada,
        a rayas en vertical;
        varios paquetes de sal,
        las conservas alineadas,
        y en la fiambrera, encerradas,
        las moscas, por darle brillo,
        desfilan sobre el membrillo
        en escuadrillas formadas...

        Un teléfono al rincón
        con el cartel “SEA BREVE”
        para la piba que llegue:
        -“¿Me deja hablar Don Ramón?”-
        se mande la gran función
        del amor de los amores...
        y coma los orejones
        que asoman de algún cajón,...!

        El sol en su retirada
        va arrastrando de “oro bajo”
        y deja un dorado tajo
        en las mesas estropeadas;
        la canilla mal cerrada,
        al salpicar el estaño,
        parece llorar los años
        con lagrimitas plateadas...

        ¡Almacén que entra en calor
        cuando la noche atropella!
        Se estremecen las botellas
        cuando al truco, en lo mejor,
        llega cruzada una flor...
        mientras la piba vecina
        entra comprando sal fina...
        para espiarlo a su amor...

        Cuando el ultimo se ha ido
        y entra el sueño a gambetear,
        corre el mozo a colocar
        la pestaña de un postigo...
        Lo va acunando el latido
        de algún reloj de pared
        -propaganda de un fernet...-
        hasta dejarlo dormido.

        ¡Almacén pobre tribuna
        de los cinzanos con bitter!
        Perdoname que te invite
        a un “cabrero” con la luna...
        ¡Yo que tuve la fortuna
        de conocerte en el barrio,
        te regalo este rosario
        de carozos de aceituna!..




         
         
         

        *Creada con amor*