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Serio, tranquilo y callado
seguro de su valer,
cuando le toca perder
lo mismo que si ha ganado,
tiene ese gesto grabado
que el que lo quieran imitan
debe volver a calcar
a ¡IRINEO LEGUISAMO...!
Que silbe...la popular...!
Ya lo tiene acostumbrado:
si de sobra ha calculado
de que lo van a jugar...
Y al desfilar, sin mirar,
afirmado en los estribos
parece que los silbidos
lo vienen a acariciar...!
Por culpa de él, ha perdido...!
Si usted, lo iba a jugar...
Justo, lo va a dejar...
Cuando siempre lo ha seguido...
Leguisamo, el enemigo...!
Leguisamo, el candidato...!
Terror de fijas y datos
que nos dicen al oído...!
Su figura es atracción
en las tardes de carreras;
carrerista no es cualquiera,
hay que tener corazón...!
¿Puede haber mas emoción
que se compare en grandeza
cuando él por la cabeza
te salve de un metejón...?
Ya estamos acostumbrados
a verle cómo, impasible,
pone un numero imposible
en dos saltos calculados...!
Y ante el aplauso cerrado
que saluda su regreso,
viene mirando a lo lejos
como ausente o preocupado...!
Qué pena tiene el maestro
que no le arranca la Gloria...?
porque su vida, su historia
y su dolor...es el nuestro...!
Cuando un hombre como estos
llega a la altura de él
es nuestro, como Gardel:
lo digo, porque lo siento...!
Te queremos Leguisamo
lo ves esta noche aquí
y al regreso del Brasil...?
no fue el pueblo soberano
que se rompía las manos
aplaudiendo tu maestría?
Es tuya la tierra mía
y nosotros tus hermanos...!
Por eso me juego el resto
si tu estatua han levantado
con aplausos, nuestras manos,
con asombro, nuestros gestos,
soy poeta y traje en versos
lo que te quise cantar...!
¡Que Dios bendiga tu hogar
Maestro de los Maestros...!
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