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La maestra se paseaba
entre los bancos dictando,
y de rebote mirando
la letra como marchaba...
Punto y seguido... cantaba,
y abran admiración...
y sonaba un coscorrón
cuando alguno se copiaba.
Ese niño venga aquí,
y traiga las figuritas...
No son mías señorita,
en seguida respondí.
Por más que me defendí
ya no hubo salvación
y al lado del pizarrón
el plantón "me lo comí”....
Y allí me quede mirando
las moscas como volaban...
¡Que "vidurria" se pasaban
lo más tranquilas planeando!...
Cuando estaba imaginando
la forma de agarrar una,
un carozo de aceituna
mi oreja paso silbando...
Entre a buscar al autor,
pero... todos escribían,
y el carozo no tenia
que yo supiera.. un motor..
Y rascaba el borrador
que estaba blanco de tiza,
cuando le vi la sonrisa
al falso del monitor..
En el patio 1º pare
por la cuestión del carozo
y vi que se hacía el “oso"
y entonces lo revisé...
Y en la boca le encontré
otro carozo igualito...
Y la oreja al compadrito,
¡tres veces se la moje...!
Vigilando al director
quedó "el ruso" de avanzada
y fuimos a la "cortada"
que era el campo del honor:
el "Sapito" con temor
me dijo, al darle los libros:
Cuidate... porque ese vivo
te "rajuña" a lo mejor...
Y empezamos a pelear,
alentados por la barra;
él era de esos que agarran.
y yo me guise zafar...
Y justo me fue a golpear
en la nariz, con el codo..
Y lo vi nublado todo...
Y allí ya empecé a sangrar...!
-"El cana... el cana..." -se oyó.
Y vino la desbandada.
-"No disparés.... que no es nada",
el Sapito me aclaro:
Ibas perdiendo... Fui. yo...
Y quedamos escuchando
la barra que iba gritando...
¡¡Se la dio... se la dio...!!
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