Para llegar al monte de la gloria,
es menester pasar por el Calvario,
Es un sendero angosto, pedregoso
alfombrado de espinos y de cardos.
No temas sus espinas poco agudas
porque Aquél que te invita a
transitarlo, ha pasa do por él, sus pies
desnudos han aplastado el filo de los cardos.
Es camino de luchas y de pruebas
con frecuencia hay que hacerlo
solitario, pero asciende, asciende
de continuo hasta que nacen alas y.....volamos.
En la cumbre del monte de la gloria
se ciñe la corona solo al bravo,
que se atreve a marchar por el camino
que atraviesa la cumbre del Calvario.
Pero más codiciable que esa gema
Reservada al que llegue a su alto estrado,
será mirar el rostro del que quiso por mí y por ti
llegar hasta el Calvario.
M. de Riesgo |