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Amo a Dios, pues ha oído
Mi voz y mis súplicas;
Porque ha inclinado a mí su oído;
Por tanto, le invocaré en todos mis días.
Me rodearon ligaduras de muerte,
Me encontraron las angustias del Seol;
Angustia y dolor había yo hallado.
Entonces invoqué el nombre de Dios, diciendo:
Oh Dios, libra ahora mi alma.
Clemente es Dios, y justo;
Sí, misericordioso es nuestro Dios.
Dios guarda a los sencillos;
Estaba yo postrado, y me salvó.
Vuelve, oh alma mía, a tu reposo,
Porque Dios te ha hecho bien.
Pues tú has librado mi alma de la muerte,
Mis ojos de lágrimas,
Y mis pies de resbalar.
Andaré delante de Dios
En la tierra de los vivientes.
Estimada es a los ojos de Dios
La muerte de sus santos.
Oh Dios, ciertamente yo soy tu siervo,
Siervo tuyo soy, hijo de tu sierva;
Tú has roto mis prisiones.
Te ofreceré sacrificio de alabanza,
E invocaré el nombre de Dios.
A Dios pagaré ahora mis votos
Delante de todo su pueblo,
En los atrios de la casa de Dios,
En medio de ti, oh Jerusalén.
Aleluya.
~ Salmo 116: 1-9 15-19 ~



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Es hora que volvamos nuestra mirada al Señor,
y agradecer su constante
y amorosa compañía
.
Son tantos y tan grandes los favores
que él
nos da sin merecerlos, que nuestra alabanza
debe
estar
de continuo
en nuestra boca.
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Dios te bendiga


*Creada con amor*
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