El contenido de la caja del modelo de tren que el papá de Agustín
había comprado,
estaba esparcido sobre la mesa del comedor. Mientras miraba las partes que ya había podido armar se preocupaba
por las otras
que no comprendía, tan ocupado estaba que no oyó
a su
mamá que entró
a la habitación hasta que sintió la voz de ella.
¡Agustín!… ¿pensaba que estabas arriba estudiando tu lección de la
Escuelita Dominical?...le dijo
“Si mami estudié…pero estaba cansado porque la lección es muy difícil”
respondió Agustín.
De todas maneras quiero armar este tren, y tengo problemas
con
el montaje
de algunas piezas.
¡Simplemente no las puedo encastrar bien!
“Quizá yo te pueda ayudar…. ofreció la mamá.
Y comenzó a leer paso a paso las instrucciones.
Al llegar al paso numero tres, Agustín la detuvo
y le dice muy sorprendido…
“¡Ahora me doy cuenta donde está el error!....,
“¡Está mal la ubicación de esta pieza!”…
la cambió rápidamente de lugar y la puso en el lugar indicado. “No era tan difícil cuando sigues las instrucciones”,
dijo con una sonrisa de satisfacción…..
La mamá aprovechó para que el se diera cuenta cual es el secreto
para vivir una plena vida cristiana, y le dijo:
“Así como el tren tiene su manual,--“
La Biblia es el manual de instrucciones
de Dios, el manual del tren te dio las claves para hacerlo andar,
y Dios por medio de la Biblia te las claves para que no te equivoques
en los pasos que vas dando en la vida.
Agustín estaba tan interesado que escuchaba sorprendido!!!...
¿es verdad los que dices?...
La mamá sonriendo le dice, hay diez pasos muy importantes
en este manual
que debemos seguir para nuestro bien, llamado
“Los Diez Mandamientos”... le dijo.
Pero para saber lo que Dios quiere de nuestra vida, debes leer
toda Su Palabra,
donde están sus instrucciones,
que son para nuestro bien.
“¡Que hermoso!” dijo Agustín….¡cuanto hay que aprender!…
Es verdad dijo la mamá, ya que nunca cesamos de aprender
las maravillas
que nos enseña la Biblia , así que te aconsejo sigas
estudiando las lecciones
de la Escuela Dominical ,
para ir conociendo cada día un poquito mas
del maravilloso
y dulce Padre Celestial que tenemos.
David estaba tan emocionado con las cosas que su mamá
le contaba que dijo..
Sin dudas que quiero ir aprendiendo un poquito cada día.
J:U
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