Jonás era un profeta, que predicaba la palabra de Dios. 

Un día, Dios le dijo:

     Jonás

Diles a los ninivitas que se arrepientan de sus pecados.
Jonás no quería ir a Nínive, y se escondió de Dios.
Cuando Dios vio a Jonás en el barco,
mandó una tormenta que sacudió el mar.

Jonás y los marineros estaban muy, muy asustados.

__Es culpa mía__dijo Jonás__

Yo he desobedecido a Dios.
Los marineros tiraron a Jonás al mar, y lo tragó

Dentro del vientre del pez, Jonás se arrepintió y oró a Dios:

__Perdóname por no ir a Nínive a predicar acerca de la
destrucción que vendría sobre la ciudad.

Jonás le predicó a la gente de allí, y habló del gran Dios que
quería que se arrepintieran de sus pecados para no morir.

Y vió Dios lo que hicieron,
que se arrepintieron de su mal camino;
y no le hizo ningun mal.

ORACIÓN DE JONÁS

 

Entonces oró Jonás a Jehová su Dios
desde el vientre del pez, 
y dijo: 

Invoqué en mi angustia a Jehová, y él me oyó; 
Desde el seno del Seol clamé, 
Y mi voz oíste. 

Me echaste a lo profundo, en medio de los mares, 
Y me rodeó la corriente; 
Todas tus ondas y tus olas pasaron sobre mí. 

Entonces dije:
Desechado soy de delante de tus ojos; 
Mas aún veré tu santo templo. 

Las aguas me rodearon hasta el alma, 
Rodeóme el abismo; 
El alga se enredó a mi cabeza. 

Descendí a los cimientos de los montes; 
La tierra echó sus cerrojos sobre mí para siempre; 
Mas tú sacaste mi vida de la sepultura,
oh Jehová Dios mío.
 
Cuando mi alma desfallecía en mí,
me acordé de Jehová, 
Y mi oración llegó hasta ti en tu santo templo. 

Los que siguen vanidades ilusorias, 
Su misericordia abandonan. 

Mas yo con voz de alabanza te ofreceré sacrificios; 
Pagaré lo que prometí. 
La salvación es de Jehová. 

Y mandó Jehová al pez, y vomitó a Jonás en tierra.

Jonás 2: 1-10