LA BELLA Y LA BESTIA

 

Tres hijas tenia el mercader de este cuento. Felices y contentas, las tres lo acompañaron en los buenos tiempos cuando sus negocios prosperaban.

Mas, cuando su fortuna cambió, sus hijas mayores lo trataban mal, la única que estaba siempre igual era Bella la menor.

El mercader decidió salir de viaje para intentar mejorar su situación. --Junto con despedirse,  sus hijas mayores le hicieron entrega de dos listas con las cosas que querían que les trajese del viaje.

Bella sólo pidió que le trajese una rosa que, como se sabe, no pesa ni ocupa lugar.

Pero al mercader le fue tan mal que, derrotado y triste volvía para su casa, cuando lo sorprendió una tormenta.

Los caminos se borraron y no podía ver el sendero.

Luego de cabalgar varias horas, creyó ver una luz y se encamino hacia allí, llegando al fin a una gran mansión

Cosa curiosa no tuvo necesidad de golpear la puerta porque la misma se abrió para su paso.

Al no ver a nadie se fue por los corredores, "Se esta muy bien aquí, pero tengo mucho hambre"

y en ese momento se abrió una puerta y había una larga mesa con los mejores manjares que pudiera imaginar.

Allí comenzó a comer hasta quedar satisfecho y luego sintió un enorme cansancio, algo lo 
empujo hasta el segundo piso donde encontró un baño caliente y buenas ropas para ponerse 
y una cama muy blanda donde dormir.

A la mañana siguiente en vano busco por todos lados alguna persona para agradecerle
todo lo que pudo hacer para sentirse muy bien, pero no encontró a nadie.

Estaba por irse cuando pasó junto a un rosal y corto una flor para Bella.

No había terminado de cortarla cuando sintió un espantoso ruido como un terremoto, y una horrible criatura apareció ante él, tenia un aspecto de monstruo .

Desagradecido---le dijo la bestia---

¿como te atreves a robar donde tan bien se te ha atendido? ¡No mereces vivir!

Disculpe....Señor---tartamudeo el mercader, no pensaba estar haciendo nada malo, sólo deseaba llevarle una rosa a la menor de mis hijas.

En ese caso--concluyó la Bestia---, me traerás a tu hija, quien pagará por ti.

Y si no vuelves antes de diez días te iré a buscar yo.                            

El mercader aceptó para ir y despedirse de sus hijas ya que no tenia intención de llevar a Bella, 
sino que pensaba volver el al castillo.

Cuando bella se enteró de todo lo pasado a su padre decidió ir ella a entregarse a la bestia. 
Partió entonces a su destino.  El monstruo no tenia intenciones al parecer de matarla ya que 
una vez allí y sin dejarse ver le fue ofreciendo toda clases de comidas y lujos, y un espejo 
mágico en el cual se podía ver todos lo que pasaba en la casa.

Una noche mientras Bella cenaba, sintió un fuerte estruendo, y la Bestia se mostró ante Bella por primera
vez. Esta casi de desmaya, pero tratando de sobreponerse, pesó: "Es horrible pero cocina bien"
Pasado algún tiempo Bella se dio cuenta que, a pesar de lo feo que era la Bestia le agradaba.
                     Sin embargo cuando la Bestia pidió su mano, ella, a pesar de temer que se enojara le
dijo que no.

Días después a través de su espejo mágico vio que su padre estaba muy enfermo, y le pidió
a la bestia si podía ausentarse por siete días solamente, usando un anillo que este le dio, en
un segundo estuvo junto a su familia.

Tan feliz se encontraba la joven en su hogar, que no se dio cuenta que el tiempo pasaba
muy rápidamente, y una noche ya cuando el tiempo se había acabado, vio en sueños a la
Bestia agonizante.

Sólo entonces Bella comprendió cuanto lo amaba, y colocándose el anillo fue transportada
de inmediato al castillo
                

            Al llegar encontró efectivamente a la Bestia casi muerta, pero logró reanimarla
lo suficiente como para que sus peludas orejas la escucharan decir: "SI...quiero casarme
contigo."  Dicho lo cual la Bestia se evaporó, apareciendo en su lugar un príncipe al que
un hada malvada había encantado y cuyo sortilegio quedaría roto, tan pronto como una
mujer aceptase ser su esposa a pesar de su fealdad.

Ambos se trasladaron al palacio del Rey, que era el padre del Príncipe, donde fue celebrada 
la boda, y, durante el banquete, las dos hermanas de Bella comentaban envidiosas:
---Tendrán muchas cosas buenas para contarle a sus hijos, pero nunca podrán decir que
fue amor a primera vista.

Y colorin colorado Bella y el Príncipe vivieron felices por siempre...y este cuento se ha acabado.

                                                                                                                                                     FIN

 

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