Que importa que haya perdido
la batalla aquí en la tierra,
si en el cielo me ha ofrecido
Dios la gloria y vida eterna. 

No lloren por mi partida
que mi Dios me está esperando.
Él me prometió una vida
y ahora yo la voy buscando.

Ya sus rayos me iluminan,
me da su paz celestial
y una a una mis espinas
ha convertido en rosal. 

Rosal de pétalos suave
sin espinas ni dolor.
Voy contenta a los rosales
del jardín de mi Señor. 

Piedad Stone

  


 

 

*Creada con Amor*