
ESCENAS DE LA VIDA DE UNA MADRE
Pesadillas espantosas pueden acosar a una mamá que, insomne
a la madrugada, espera la llegada de un hijo.
Ni los mejores directores de cine de terror
podrían imaginar esas escenas...
que desaparecen con el solo tintineo de una llave.
Por suerte, las callan preguntando apenas "lo has pasado bien".
¿Quién más que una mamá podría desatar tanta imaginación
a las once de la noche cuando su hijo le avisa que mañana,
a primera hora, deberá llevar un disfraz de árbol de primavera
a la función del teatro del colegio?.
¿Quién más que una mamá después de una noche sin dormir,
admirará en primera fila al mejor árbol del elenco escolar?
Las madres, tan organizadas, pueden hacer la más detallada
lista de compras antes de ir al supermercado y volver cargadas
de cosas que jamás anotaron en ella.
Pero felices por las ofertas que aprovecharon.
Una mamá es la persona que a medianoche, en una casa a oscuras
y amenazada por ruidos siniestros, es capaz de sonreír diciendo:
"no pasa nada, cantemos hasta que vuelva la luz ",
mientras aprieta nuestra mano.
Más tarde, mucho más tarde sabremos cuán grande era su miedo.

RECUERDO
| |
* Que no sabías conducir un auto y aprendiste para llevarme
al colegio.
* Que el dentista siempre me premiaba con libros de cuentos
que le habías dado a su asistente.
* Que tu presupuesto siempre se estiraba un poquito más,
si yo deseaba más que nada en el mundo
aquellos zapatos nuevos.
*Que "solo por esa vez" ordenabas una y otra vez
mi
convulsionado dormitorio adolescente.

PERO NO RECUERDO
* Un solo momento en que no contara con tu apoyo.
No con tu aprobación, porque hemos disentido muchas veces.
Pero en cada ocasión sabía que no estaba sola,
que esperabas allí para amortiguar mi caída, celebrar mi éxito.
*Que estuvieras demasiado ocupada para escucharme,
demasiado cansada para ayudarme,
demasiado preocupada con tus problemas,
para no comprender
los míos,
demasiado seria para reírte conmigo.

QUEDATE CONMIGO
* Cuando entre en la escuela el primer día.
* Cuando ame por primera vez.
* Cuando ame y no me amen.
* Cuando el sol, la música y el brillo, me haga olvidar de llamarte.
* Cuando me muerda el dolor y pronuncie tu nombre sin palabras.
* Cuando llegue cada uno de mis hijos.
* Cuando crezcan y se marchen.
* Cuando sea Navidad.
* Cuando me rodee mucha gente y esté sola.
* Cuando las ausencias vayan pesando más que las presencias.
* Y cuando debas irte, Mamá, burlemos al destino,
quédate conmigo
para siempre, escondida en los pliegues
de mi alma. |

ENTRE NOSOTRAS
Conozco tus secretos mamá.
Hoy sé que en tu corazón ocultabas silenciosas ilusiones,
muy callados sueños.
Que querías..., que esperabas...,
que si las cosas hubieran sido diferentes...
Pero todo lo guardaste celosamente;
nunca permitiste que las alas de esos pensamientos
rozaran mi propio vuelo.
Me dejaste despegar sin atarme, sin que sospechara
siquiera que tu espíritu también anhelaba el horizonte.
¡Qué bueno que haya llegado por fin el día
en que puedes ser también mi amiga!
Compartimos el placer de las aventuras cotidianas:
esos almuerzos a solas en un restaurante,
las excursiones de compras a mitad de precio
y nuestras larguísimas conversaciones por teléfono.
El relato de mi día aún te sigue pareciendo la mejor de las historias.
Mamá, que tu corazón escuche a mi corazón diciéndote
simplemente gracias.




*Creada con amor*