![]() |
Erase
una vez hace ya mucho tiempo, tres hermanitos que se llamaban, Una noche, cuando ya casi
dormían, vieron una lucecita moverse por la habitación. Era
Campanilla, el hada que acompañaba siempre a Peter Pan, y oh sorpresa el
mismísimo Peter. Éste les propuso viajar con él y con Campanilla al País de
Nunca Jamás, donde vivían los Niños Perdidos...
Wendy cuidaba de todos aquellos niños sin madre y, también, claro
está de sus hermanitos Procuraban no encontrarse
en ningun momento con los terribles piratas, pero éstos, Para que Peter no pudiera rescatarles, el Capitán Garfio decidió envenenarle, y buscó la ayuda Garfio aprovechó el momento en que Peter se había dormido para colocar en su vaso unas gotas
Cuando Peter Pan se despertó y se disponía a beber el agua, Campanilla, arrepentida Una sola cosa podía salvarla: que todos los niños creyeran en las hadas y en el poder de la fantasía. Y así es que, gracias a los niños, con su gran corazón e imaginación es que Mientras tanto, nuestros amiguitos seguían en poder de los piratas. Ya estaban a punto Parecía que nada podía salvarles, cuando de repente, oyeron
- ¡Eh, Capitán Garfio, eres un cobarde! ¡A ver si te atreves conmigo! Era Peter Pan que, alertado por Campanilla, había llegado justo a
tiempo de evitarles a sus amigos Comenzaron a luchar.
Es muy posible
que todavía hoy, si viajan por el mar, puedan ver al Capitán Garfio nadando El resto de los piratas no tardaron en seguir el camino de su capitán y todos acabaron Ya era hora de volver al hogar. Peter intentó convencer a sus amigos para que se quedaran - ¡Quédate con nosotros! -pidieron los niños. - ¡Vuelvan conmigo a mi país! -les rogó Peter Pan-. No os hagáis mayores nunca. Aunque crezcáis, no perdáis nunca vuestra fantasía De ese modo seguiremos siempre juntos. - ¡Prometido! -gritaron los tres niños mientras agitaban sus manos diciendo adiós
|
![]() ![]() |
| *Creada con amor* |