
SI TIENES UNA MADRE
TODAVIA
~Neumann~
Si tienes una madre
todavía
da gracias al Señor,
que te ama tanto,
que no todo mortal
contar podría
dicha tan grande ni
placer tan santo.
Si tienes una madre...sé
tan bueno
que conserve tu amor
su paz sabrosa;
pues la que un día
te llevó en
su seno
siguió sufriendo,
y se creyó
dichosa.
Veló de noche
y trabajó de
día,
leves las oras en
su afán pasaban
y un cantar de sus
labios te dormía
y al despertar sus
labios te besaban.
Ella puso en tu boca
la dulzura
la oración
primera balbucida,
y plegando tus manos
con ternura
te enseñaba
la ciencia de la vida.
Si acaso sigues por
la senda aquella
que va segura a tu
feliz destino,
tu madre sola te enseñó
el camino,
herencia santa de
la madre es ella.

..........."MANOS DE UNA MADRE"..............
Manos de Madre, en roble talladas, de seda forradas,
que sufren alegres, que oran calladas.
Que mucho trabajan, que suave acarician,
que fuertes educan,
que poco descansan.
Manos de Madre, que viven amando,
que dulce muy dulce mueren perdonando...
Las beso, las beso mil veces, orando;
Benditas por siempre, las manos de Madre.
CARICIA
~Gabriela Mistral~
Madre, madre,
tu me besas..
pero, yo te beso más..
Como el agota en
los cristales
son mis besos
en tu faz..
Te he besado
tanto, tanto..
que de mi cubierta
estás
y el enjambre
de mis besos
no te deja
ya mirar..
Si la abeja se
entra al lirio,
no se siente
su aletear..
Cuando tu al
hijito escondes
no se le oye
respirar..
Yo te miro, yo te miro
sin cansarme
de mirar..
y que lindo niño veo
a tus ojos asomar..
El estanque
copia todo
lo que tu mirando
estás..
pero tu en los
ojos copias
a tu niño y
nada mas..
Los ojitos
que me diste
ya los tengo
que gastar
en seguirte por
los valles
por el cielo y
por el mar...

MADRECITA MÍA
~Gabriela Mistral~
Madrecita mía,
madrecita tierna,
déjame decirte
dulzuras extremas.
Es tuyo mi cuerpo
que juntaste en ramo,
deja revolverlo
sobre tu regazo.
Juega tú a ser hoja
y yo a ser rocío,
y en tus brazos locos
tenme suspendido...
Madrecita mía,
todito mi mundo,
déjame decirte
los cariños sumos...
MI MADRE
~E. De Arrese~
Acercóse a
mi lecho
creyendo que dormía,
y me besó en
la frente
brillando de ternura
sus pupilas;
después, arrodillándose
a mi lado
así oró
la santa viejecita.
"Haz Dios mío,
que siempre como ahora
la conciencia limpia
duerma sueño
apacible esta buen
hijo,
mientras yo viva".
Tornó a besarme
repetidas veces,
alejóse muy
quieta de puntillas;
al salir de la estancia,
el noble rostro
coronado de nieve
sonreía.
Cuando el dintel
transpuso,
en silencio bendíjela;
y del fondo del pecho
subió a mis
labios la plegaria
íntima:
"Concédeme,
Señor, que
no me falten
Su ejemplo, su sostén
y sus caricias....."
