Al borde de la muerte estaba ella,
Entre mis brazos mi adorada sollozaba,
Lleno de amor y con espanto la miraba
¡Se me moría mi amada, mi doncella! 

No concebía que una flor tan bella
Partiera de este mundo, dejando mi cariño
Que inocente y sincero como un niño
Y bajo el cielo por testigo, le di la noche aquella. 

Pero....se fue, y me dejó llorando,
Lágrimas de sangre que brotaron de mi alma.
Mi corazón, por siempre quedó herido
Y aún ahora continúa sangrando.

Y en mis tristezas al Creador le pido:

Juan Isais   (del libro Invierno)


Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí;
y al que a mí viene, no le echo fuera. 

Porque he descendido del cielo,
no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me envió. 

Y esta es la voluntad del Padre, el que me envió:
Que de todo lo que me diere, no pierda yo nada,
sino que lo resucite en el día postrero. 

Y esta es la voluntad del que me ha enviado:
Que todo aquel que ve al Hijo, y cree en él, tenga vida eterna;
y yo le resucitaré en el día postrero.
~Juan 6:37-40~

"Que esperanza maravillosa que tenemos los hijos de Dios"


 

*Creada con amor*