No me mueve, mi Dios para quererte
el cielo que me tienes prometido;
ni me mueve el infierno tan temido
para dejar por eso de ofenderte.

Tú me mueves Señor; muéveme al verte
clavado en una cruz y escarnecido;
muéveme ver tu cuerpo tan herido.
muéveme tus afrentas y tu muerte. 

Muéveme al fin, tu amor, y en tal manera
que, aunque no hubiera cielo yo te amara;
y aunque no hubiera infierno temiera.
No me tienes que dar porque te quiera;

pues aunque lo que espero no esperara,
lo mismo que te quiero te quisiera.

(anónimo)

Si supieras cuán dulce es amar a Dios,
ningún trabajo te parecería intolerable
en razón de conseguir este amor.

Tarde te amé, hermosura tan antigua y tan nueva...
¡Tarde te amé!
Tú estabas dentro de mí y yo fuera...,
y por fuera te buscaba...
~ San Agustín~

Te amo, oh Jehová, fortaleza mía.

Jehová, roca mía y castillo mío, y mi libertador;
Dios mío, fortaleza mía, en él confiaré;
Mi escudo, y la fuerza de mi salvación, mi alto refugio.
~Salmo 18:1-2~

 

*Creada con amor*