LOS TESOROS

¿QUE ES MAS IMPORTANTE?

En una ocasión, un gran rey cruzaba el desierto.
Lo seguían sus ministros.

De pronto, uno de los camellos se desplomó a tierra y se rompió el baúl que cargaba en su joroba. Una lluvia de joyas, perlas preciosas y diamantes se desparramó sobre la ardiente arena.
El rey dijo a sus ministros:

– “Señores, yo sigo adelante.
Ustedes, si quieren, pueden quedarse aquí. Todo lo que recojan, será suyo”.

Y continuó su viaje sin parpadear, pensando que ya nadie lo seguiría.
Al cabo de un rato, se da cuenta de que alguien viene detrás de él.
Vuelve la mirada hacia atrás y ve que es uno de sus ministros.

El rey le pregunta:

– “¿Qué no te importan las perlas y diamantes de tu rey? Podrías ser
rico toda tu vida...”

UNA PREGUNTA IMPORTANTE

A dos grupos de personas se les hizo la siguiente pregunta:
¿Qué es la riqueza?

El primer grupo contestó de la siguiente manera:

Arquitecto: Tener proyectos que me permitan ganar mucho dinero.
Ingeniero: Desarrollar sistemas que sean útiles y muy bien pagados.
Abogado: Tener muchos casos que dejen buenas ganancias y tener un BMW.
Médico: Tener muchos pacientes y poder comprar una casa grande y bonita.
Gerente: Tener la empresa en niveles de ganancia altos y crecientes.
Atleta: Ganar fama y reconocimiento mundial, para estar bien pagado.

El segundo grupo contestó lo siguiente:

Preso de por vida: Caminar libre por las calles.
Ciego: Ver la luz del sol y a la gente que quiero.
Sordo: Escuchar el sonido del viento y cuando me hablan.
Mudo: Poder decir a las personas cuánto las amo.
Inválido: Correr en una mañana soleada.
Persona con una enfermedad terminal: Poder vivir un día más.
Huérfano: Poder tener a mi mamá, mi papá, mis hermanos, y mí familia.

“No midas tu riqueza por el dinero que tienes, mide tu riqueza por aquellas cosas que no cambiarías por dinero”

EL DIAMANTE

Una noche un grupo de nómadas se prestaban a retirarse a dormir cuando
de repente los rodeó una luz. Comprendieron que estaban en presencia de
un ser celestial y con gran ansiedad esperaban un mensaje divino de gran importancia que sabían habría de ser especial para ellos.

Finalmente se escuchó una voz que les dijo:
—Reúnan todos los guijarros que encuentren en el suelo y póngalos en sus alforjas, mañana viajen todo el día, así la noche los hallará contentos pero tristes...

Después de despedirse los nómadas compartieron su decepción y su enojo. Esperaban la revelación de una gran verdad universal que les permitiera generar riqueza, salud y propósitos para el mundo.

Pero lo que habían recibido era en cambio una tarea insignificante,
"carente de sentido" para ellos.
No obstante, el recuerdo del esplendor del visitante hizo que cada uno de
ellos recogiera algunos guijarros y los depositara en su alforja, no sin dejar
de expresar su desconcierto.

Viajaron durante todo el día y esa noche, mientras armaban el campamento, revisaron sus alforjas y descubrieron que cada guijarro recogido se había convertido en un diamante.  Estaban contentos por tener diamantes pero estaban tristes por no haber recogido muchos más guijarros.


La vida está llena de tantas cosas “hermosas” pero que no le damos la importancia que ellas tienen, porque generalmente no le damos importancia.

Una palabra, un abrazo, un beso, una sonrisa, un apretón de manos, una caricia, una flor, un saludo, un te quiero, un gracias, parecen guijarros, ¡pero realmente son diamantes!



*Creada con amor*