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He deseado poner este diseño en esta página, ya que para el corazón afligido, las palabras
amorosas de consuelo
son como una dulce melodía que obran como medicina a nuestro dolor.
David en el Salmo 40:17, nos dice lo que tambien nosotros podemos proclamar:
Aunque afligido yo y necesitado,
Jehová pensará en mí.
Mi ayuda y mi libertador eres tú;

Alma mía, no delires,
Ni suspires--De dolor,
Que posees en el cielo,
Tu consuelo, --Tu Señor.
Jesucristo, del pecado
Te ha librado--En una cruz;
Y derrama sobre el alma
Gozo, calma, --Paz y luz.
Él conoce tu conciencia,
Tu dolencia--y frenesí,
Y con ansia te bendice
Y te dice; “Ven a Mí.”
No más llanto, no más penas;
Tus cadenas--Romperás,
Y en el seno de tu Dueño,
Dulce sueño--Dormirás.
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Una palabra de consuelo hablada con dulzura
equivale a una gran porción de la luz del sol en
un corazón entristecido.
Por lo tanto, "Da a otros la luz del sol, y cuenta
a Jesús lo demás".
No hay canción semejante a la que se hace cuando
el alma está dolorida, y no hay mayor gozo que cuando recordamos
a Dios que nos dice:
"No temas,
yo estoy contigo".
Dios obtiene sus mejores soldados, en las montañas elevadas de la aflicción.
El sometimiento a la voluntad divina, es la almohada más blanda
en que podamos recostarnos. |
No temas, porque yo estoy contigo;
no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo;
siempre te ayudaré, siempre te sustentaré
con la diestra de mi justicia.
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Isaias 41:10~ El eterno Dios es tu refugio,
Y acá abajo los brazos eternos;
~Deuteronomio
33:27~
Esforzaos todos vosotros los que esperáis en Jehová,
Y tome aliento vuestro corazón.
~Salmo 31:24 ~
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